¿Qué significan los juegos de mesa en mi vida?
En estos meses de desarrollo y promoción de Tochpan, así como de reactivación de la Red Lúdica Nacional, ha habido una constante: una pregunta que me han hecho y que, al mismo tiempo, ha sido un reconocimiento: “Tus juegos parecen ser siempre historias personales”.
No había reparado en ello. Creo que, de forma natural, siempre trato de poner un poco de mí en cada cosa o proyecto que hago y, de manera involuntaria, terminé haciendo lo mismo con los juegos. Sin embargo, que sean juegos no es coincidencia. Para mí, los juegos han representado algo más que diversión desde hace más de 15 años, cuando comencé en el mundo de los juegos de mesa. Como muchos saben, fue con Dixit, en Puebla, cuando, por invitación de un amigo, fui a Demezza, que tal vez ya ni existe. En ese momento no sabía nada sobre los juegos modernos, pero ese título me hizo descubrirlos.

Lo que pasó ese día y que descubrí tiempo después fue una revelación. Haber pasado casi 6 horas ininterrumpidas jugando no se sintió en ese momento, pero después pude asimilar lo que había significado.
Tiempo después, ese encuentro con el juego vendría a representar para mí un rescate. Hace unos días les preguntaba a colegas y amig@s qué representaba el juego para ell@s en una palabra, y aparecieron conceptos como:
Entretenimiento
Logística
Alegría
Autocuidado
Desafío
Empatía
Libertad
Conexión interna
Imaginación
Creatividad
Descubrir
Comunidad
Creación
Amigos
Conexión
Yo coincido con todos, pero hay uno que me hace especial sentido: autocuidado.
Varios años después, el juego vendría a representar para mí un autocuidado, pero también un autorescate. Primero, para mí y para mi papá, cuando diseñaba Llaverinto y atravesaba por el duelo de jubilación. El juego lo encontró y lo rescató desde que comenzamos a jugar juntos en familia durante la pandemia, hasta el desarrollo de su primer título. Al mismo tiempo, creábamos la Red Lúdica Nacional, un proyecto que persigue la construcción de paz por medio del juego.

Pero, casi tres años después, el juego vino a salvarme a mí.

Desde hace un año he vivido uno de los periodos más complejos de mi vida, en el que me he encontrado a mí misma evolucionando de manera forzada y sin aviso, para convertirme en algo que todavía no termino de descifrar. En este proceso también me ha acompañado el juego como una forma de autocuidado: redescubriendo el mundo, sostenida por mi comunidad, percibiendo la empatía de mis amigos y volviendo a crear e imaginar otros futuros posibles, ahora por medio de Tochpan y dándole “vida y voz” a mi familia que ya no está a través del juego.

En este amplio camino me he encontrado a mí misma jugando, pero a veces sin tablero, sin dados, sin fichas, sino con los conceptos que acompañan al juego y que he mencionado: la imaginación, la libertad, el autodescubrimiento, el desafío y la creación.
Entonces, ¿qué significa el juego para mí?
En mi vida significa un reencuentro y una voz. Una voz para mi familia y para mí, para hablar de los nuestros y seguir explorando las posibilidades del juego más allá de la diversión, como una herramienta de transformación social. Y, al mismo tiempo, una forma de reencontrarnos, reconocernos y volver a conectar con nuestra propia historia.
Sara Pérez

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